Tiempos de la casa, Lucia Carmona

Tiempos de la Casa

De la casa

La casa entre colinas

tan honda en los inviernos de la curva hojarasca

cuando un olor antiguo a crisantemos

atraviesa los pórticos y mata

es la casa de ciervos malheridos,

sol irrecuperable

la del silencio en lámparas y en sombras

y la vejez lamiendo los caminos del agua,

 

En la casa

presencia femenina,

ardido sirio inmóvil de historias no narradas

por un rincón de aromas

los pájaros nos traen el aire del verano

mientras desde las puertas

una ausencia de gritos traza en sangres

pequeñas libélulas desmembradas

como de viejas lluvias en infancia.

 

Cuando un humo morado define chimeneas

y un olor a naranjas vuelve cristal las siestas

remolinos fantasmas

agrestes se levantan

ancestrales

como el rugir y el cieno.

 

La casa

hay una madre

creadora de mitos florales de leyendas,

mujer lumbre primera

que tiene entre manos

un tatuaje de aves descendiendo,

ella enciende las luces desveladas,

siempre.

 

El hierro en las hornallas, las memorias de panes,

el recuerdo,

la casa del jardín entre colinas

era mi madre en sueños.